// marzo 7th, 2011 // 4 Mentiras » // Basura, Libros
Hace algunos mese comencé a leer Cómo Ser Libre del pensador + escritor + gritón + niño mimado Tom Hodgkinson. Mucho se ha escrito de este título que como varios textos de factoría mediática, ha pasado sin pena ni gloria en la historia del pensamiento y mas aun de la literatura.

Tom es un tipo joven (onda the british Nicolas Copano) que a punta de críticas y sarcasmos a la sociedad contemporánea, que él vive con mucha más fuerza y cercanía desde su Inglaterra, se ha forjado una pequeña fama y un muy leve séquito de seguidores, mas estúpidos que él obviamente. El tipo salió del anonimato cuando comenzó a publicar su revista The Idler (flojo, holgazán, vago, haragán, pajero, manfinflero, etc) que edita hasta hoy desde el 93. Luego publico una catedra de los mismo en su libro “Cómo ser Flojo” donde dio indicios de que la vida no es tan trágica y que el mundo y la vida pueden sobrellevarse con el mínimo esfuerzo.
Esas últimas reflexiones le permitieron implantar ese último discurso en la sociedad actual y por medio del libro que titula este artículo, intentó dar atisbos de cómo obtener la libertad fuera del sistema actual de vida contemporanea.
La frase que me hizo acercarme a comprar y leer este libro (además de que costaba solo 2 lucas) fue la siguiente.
Este es un libro sobre la buena vida que esconde en el fondo una verdad sencilla: cuando abrazas a la señora libertad la vida se vuelve más fácil, más barata y mucho más divertida. Mi intención es mostrarte como deshacerte de las cadenas forjadas por la mente y volverte libre para construir tu propia vida.
Frase que claramente fue redactada por algún redactor de una gran editorial, pero que hace justicia, en algo, al libro en su totalidad.
El libro es un formulario capitulado de cómo sortear las barreras, limitaciones y enajenantes ritmos de la era actual. Las tarjetas de crédito, el tráfico, las compras, las deudas, la alimentación insana, la ira, la estupidez antisocial, etc etc…
Tom comienza cada cápitulo con la cita a un personaje famoso respecto de lo decadente que se ha puesto o se pondrá la raza humana, luego refuta dicha cita con anecdotas y consejos muy cercanos a la cotidianeidad, apelando a la simpleza, al ahorro de energías, a las esencia del hombre y alejándose de todo elemento o sistema enajenate de cultura o economía.
Con respecto a la ansiedad te digo: «No es culpa tuya». Deshazte de esa carga, esa sensación espantosa, lacerante que te remueve el estómago, que las cosas conllevan una continua sensación de impotencia no es más que el resultado de vivir en una era de desazón, oprimidos por los puritanos, apresados por el trabajo, humillados por los jefes, atacados por los bancos, seducidos por la fama, aburridos por la televisión; siempre esperando, temiendo o arrepintiéndonos. Eso -esa cosa, el hombre, el sistema, el grupo, el conjunto o como quiera que llamemos a las estructuras de poder- quiere que estés nervioso. La ansiedad se amolda muy bien al statu quo. Las personas ansiosas se convierten en buenos consumidores y buenos trabajadores. Los gobiernos y las grandes empresas desean, por tanto, el terrorismo, lo adoran, es bueno para los negocios. La ansiedad nos conducirá al reconfortante refugio de las compras con tarjeta de crédito y de la comida basura, de modo que el sistema provoca ansiedad de forma deliberada mientras promete hacerla desaparecer.
Capítulo 1. Deja a un lado la ansiedad: despreocúpate
El libro tiene sus génesis ideológicos en las bandas anarquistas + punkis de los 60s y 70s. Fundamenta sus teóricas con escándalos históricos, hitos sociales y pensamiento de jóvenes transgresores. Mezcla ideales budistas, el Tao y otros pensamientos asiaticos con la cultura actual, las masas y la represión del sistema, pero no todo cuaja con claridad.
Aun cuando el libro está lleno de genialidades que te invitan a tomar acciones concretas de fácil ejecución, o por lo menos a reflexionar respecto de ellas, lo cierto es que el autor no tiene muy claro su propio discurso. Critica el dinero y la riqueza, pero te anima a ser ahorrativo y reconoce que una buena cantidad de dinero no le viene mal a nadie. Critica la tecnología y las máquinas mientras hace uso de ella y recomienda páginas web a los lectores. Propone la vuelta al campo aunque reconoce que tampoco se vive mal en la ciudad. Sus consejos se basan incluso en tratados que serían fáciles de seguir en la edad media, y aún cuando sea muuuuyy difícil hacerse un invernadero y plantar tus propias hortalizas en un depto de 35 m2. en pleno centro urbano, él siempre intenta dejarte en claro algo de eso se puede aplicar hoy.
En sí mismo, el libro no es taaann bueno, y con tanta ideología fantástica y pensamientos contradictorios puede que no termine gustando, pero lo cierto es que cada reflexión crítica del autor invita de sopetón a pegarse la escurría y darle otra vuelta de tuerca a las cosas que vivimos diariamente. Te permite la pausa y al reflexión, aen algunos casos te abré los ojos y en otros te muestra la otra cara de la moneda.
En síntesis, aun cuando el autor no se acerca mucho a una verdadera formula para “ser libre”, sus reflexiones pueden guiarte fácilmente a que tú descubras tu propia libertad.
Finalmente les dejo algunas ideas que se extrajeron de este libro y que pillé por ahí en Internet… (acceso libre a la información)
- La holgazanería es prácticamente sinónimo de libertad.
- La salud y la seguridad se utilizan como excusa para ampliar el poder de los gobiernos.
- El objetivo es dejar de esperar que los demás nos resuelvan la vida, y en lugar de ello, confiar en que nosotros mismos podemos hacerlo.
- El sueño de una utopía tecnológica del futuro en el que las máquinas hacen todo el trabajo es un sinsentido.
- Te guste o no, eres libre. La cuestión es si decides ejercer esa libertad: existe en el corazón del hombre un vacío existencial.
- Las personas ansiosas se convierten en buenos consumidores y buenos trabajadores. Los gobiernos y las grandes empresas desean, por tanto, el terrorismo, lo adoran, es bueno para los negocios.
- Cada boletín de radio o cada telediario, cada periódico y muchas de nuestras conversaciones frecuentes conllevan el mismo mensaje: ansiedad, ansiedad y ansiedad.
- A los gobiernos les encanta la delincuencia puesto que les proporciona una razón para existir y una excusa para controlarnos.
- Una dieta de buena lectura sin periódicos ni revistas cutres hará que la ansiedad disminuya.
- El ir en bicicleta proporciona un sentido de la libertad y del autodominio muy estimulante.
- Nos aburrimos con el fin de ganar el dinero que después gastaremos en tratar de desaburrirnos.
- Coge una guitarra e intenta componer una canción.
- La forma más fácil de evitar el aburrimiento es hacer cosas.
- En la Edad Media las multas las imponía el pueblo, la agrupación local por transgedir las normas.
- El principio de competitividad aplicado al trabajo quiere decir que consigues el éxito a costa del fracaso del otro.
- Nos invade la idea de que sólo merece la pena hacer algo si te da dinero o te proporciona un reconocimiento por parte de los demás.
- Construye tu propia vida. Deshazte del resentimiento. Rechaza la idea de tanto “tener que”. No tienes que hacer nada. Tienes libre albedrío. Ponlo en práctica. Sé un bohemio.
- Los relojes son esposas de oro.
- Si los esclavos compiten entre sí, no es necesario que sus amos sigan obligándolos al trabajo físico.
- Cómo amar, cómo vivir con alegría, cómo saborear la existencia. Éstos deberían ser nuestros objetivos.
- Las deudas son las que hacen que el mundo gire.
- Ver la tele nos convierte en zombies.
- La gente prefiere ver un culebrón más que protagonizar uno.
- Quizá el mayor obstáculo para la libertad sea nuestro propio miedo a la libertad.
- Las cadenas están forjadas en nuestra mente.
- La culpa es una emoción que te inutiliza en lugar de facilitarte la acción.
- La insistencia en que todo sea impecablemente blanco causa un montón de trabajo extra innecesario.
- La vida es más fácil cuando se comparte con los demás.
- No cambies para poder integrarte en un mundo inútil; en lugar de eso cambia el mundo.
- Antes de 1600 el campesino medio vivía muy bien. Era más libre de lo que normalmente se piensa. Vivía exactamente la misma vida que los corredores de bolsa de la actualidad desean: una casa grande en el campo con caballos, animales y tierras. Simplemente tenía que trabajar un día o dos a la semana en la finca de su señor.
- A medida que las empresas han ido creciendo en tamaño las familias han ido reduciendo. Las empresas gigantes han adoptado el papel de creadoras de comunidades.
- Olvidamos el poder de la familia, de los amigos y de la comunidad para ayudarnos en los malos tiempos.
- Una pequeña reflexión revelará que comportarse con educación es un acto rebelde y anárquico.
- Unos modales desintegrados son síntoma de una sociedad desintegrada.
- La competencia se devorará a sí misma.
- La verdad es que careces de toda importancia y nada importa.
- Los supermercados combinan muchas maldades y las convierten en una gran maldad. Una vez que han destruido las comunidades ahora se anuncian como constructores de comunidades.
- Si quieres vivir libre de supermercados trata de hacer lo siguiente:
- Haz tu propio pan.
- Cultiva tus propias verduras.
- Compra al por mayor.
- Compra en las tiendas de tu barrio.
- Nadie quiere ser pobre. Se considera un síntoma de fracaso.
- El antídoto contra el despilfarro es el ahorro. Ser ahorrador no es lo mismo que ser avaro.
- También deberíamos ser ahorrativos con nuestro tiempo y eso significa no hacer las cosas lo más rápido posible ni desperdiciar nuestras horas dándoselas a un empresario.
- La mayor parte del trabajo es un desperdicio y, por tanto, el perezoso es inmesamente eficiente.
- El trabajo y la vida no tienen por qué estar necesariamente enfrentados.
- Puedes ser un esclavo asalariado sin ser escalvo del sueldo. Puedes convertir tu trabajo en algo que se adapte a ti.
- Es mejor ser aprendiz de todos los oficios que maestro de ninguno. Deja a un lado el perfeccionismo.
- La libertad puede comenzar hoy, ahora mismo. Puedes cambiar tu vida en un segundo. La libertad es una actitud mental.
- mas tonterás…
Ficha técnica
| Título: Cómo ser libre | Autor: Tom Hodgkinson | Editorial: Aguilar | Páginas: 328 | Publicación Español: Marzo 2008 | ISBN: 978-84-03-09918-0